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Bienvenidos a la página web de Gallo de Vidrio - Vigilante y Transparente - Colectivo de Arte y Pensamiento nacido en Sevilla (España) en 1972.

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Espacio emocional y creativo del pintor Amalio

José Matías Gil González. Presidente de honor y fundador del grupo literario Gallo de Vidrio. Doctor en Filología Hispánica y Premio Archivo Hispalense de investigación literaria.

A mi querida amiga

Doña Marina Mora Ferrer

Amalio o La Pintura. De tanto acechar luces, su mirada tenía punta de lanza y negra hondura de pozo. Nació para pintor y pintor murió (Granada, 1922-Sevilla, 1995). Fue un pintor maravilloso, un gran pintor. En cierta ocasión, deslumbrado, quiso ser El Pintor de la Giralda y, en efecto, con sus 365, se le conoce como tal y así, por antonomasia, le reconocerá la posteridad. Pintor y poeta, sus versos son la clave de su obra pictórica.
Nos tratamos, le traté, desde 1972. Nuestra amistad, que indefectiblemente fue en aumento, se inició de la mano de su hermano Antonio, mi carismático maestro, del que podría contar mil divertidas anécdotas y confidencias. Amalio, más formal, era una persona honrada, honesta, superior. Aunque, en situaciones fastidiosas, en ocasiones –y quién no–, perdieran los estribos con otros, conmigo jamás se enfadaron; siempre fueron pacientes y espléndidos los dos y me complacían sobremanera. No fui alumno de Amalio, pero aprendí con él muchas cosas. A lo largo de veinte y tantos años de comunicación, conversamos con sumo gusto –no pocas veces en su estudio de la Plaza de Doña Elvira–, compartimos ilusiones y proyectos con total confianza, aguantamos solidariamente contrariedades y corrimos con arrojo aventuras, algunas muy peligrosas, como la de Fuente Vaqueros, en el homenaje a García Lorca del 5 de junio de 1976, huyendo, con Lola Gaos, Blas de Otero y José Agustín Goytisolo, de los guardias que nos atacaban. Trabajador incansable, de buen cálculo, agudísimo, abierto al progreso y a la nueva estética, como yo le veía, Amalio era muy cariñoso con sus seres queridos. Sensible, temperamental, batallador, nos ayudamos desinteresadamente siempre que hizo falta, con absoluta generosidad de su parte, colaborando de mutuo acuerdo, sin reticencias, en las iniciativas suyas, mías o de otros. Nunca hubo entre él y yo un mal gesto, una palabra más alta que otra. Preparé y le publiqué en la editorial sevillana de los salesianos de la Trinidad, con apoyo de Cesáreo Formoso, La mano florecida, su primer libro, cuya presentación gestioné, reseñé en El Correo de Andalucía (4/12/74) y tuvo lugar el mismo día, de la mano de Manuel Barrios, en el Colegio Mayor Universitario San Juan Bosco, y él me pintó dos veces. Me regaló el primero de los retratos (octubre de 1974), y conservó para sí el segundo. Más adelante retrató a buen número de escritores de la órbita de Gallo de Vidrio, colectivo literario y artístico, vigilante y trasparente, en que, muy fructífero, se integró por completo.
Antonio, Don Antonio García del Moral y Garrido, teólogo católico muy destacado, arriesgado fraile, émulo de Bartolomé de Las Casas, por sus ideas y actitudes, padeció amenazas y prisión bajo el poder de Francisco Franco, el Doloroso, por decir algo. De talante liberal, era hombre de fe, fiel y persuasivo, de una humanidad y personalidad arrolladoras. Al salir resuelto, contraviniendo las instrucciones de la jerarquía eclesiástica, en defensa de unos obreros de la construcción en huelga, fue encarcelado con brutalidad. Aquella mañana, criminalmente, hubo tres muertos y muchos heridos por la policía del régimen represor. Profesor mío de Sagrada Escritura en el Palacio de San Telmo, hoy Presidencia de la Junta de Andalucía, poseía una fabulosa cultura, regocijante humor y gran capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos. Presentó la cuarta edición de mis Romances Andaluces. Por las referidas circunstancias, le cambiaron de residencia varias veces y no tuvo el reconocimiento que merecía; sólo perteneció a la Academia Jerezana de San Dionisio, era Académico de Número de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras y poco más. Muy poco dentro del clero al que sirvió solícito el sabio y ejemplar dominico. Sin embargo, supo combinar una virtuosa ascética interior con una entrega admirable a los demás, especialmente a los desfavorecidos. Al majestuoso retrato que ocupa lugar preferente en la sede de la Fundación Amalio, le tituló el artista: Fr. Antonio García del Moral O.P., hermano mío y de los pobres.
Un día, Don Antonio me llevó al barrio de Heliópolis, junto al campo de fútbol del Betis, a ver algo que tenía que gustarme y que me encantó. Llegamos a un chalé, subimos unas empinadas escaleras y salió a nuestro encuentro un señor de exquisitos modales, apuesto a pesar de estar lleno de manchas de colores indefinidos, que nos hizo pasar. Era su hermano Amalio, cuya existencia yo ignoraba pero que ya sabía de mí y me había visto interpretar a Muñoz Seca. Estaba pintando el aire, la atmósfera, el cielo de El pan encadenado, cuadro sobrecogedor que tenía casi acabado en el caballete.
Lienzo de grandes dimensiones y altos vuelos, El pan encadenado es, desde mi punto de vista, la creación original de Amalio que expresa mejor y con más equilibrio su teoría y magisterio. Síntesis perfecta de inspiración y técnica, con la prometedora ventana abierta en las densas nubes, que cierran el paso al banquete celestial a los pobres labriegos y los desgraciados ambulantes, como Esperanza, con la que tanto quería y se volcó de por vida. Como tal vieja, noble y estoica gitana, su modelo predilecta, de luto por los siglos de los siglos, sobre cuya cabeza resignada, gravitan el hambre y la sed de justicia. Subyugada, pero no vencida, por la cadena amenazante que se ensaña con los suyos, mostrando el alimento que les niega, que no suelta. Ahí están, en su obra maestra, los prototipos, los personajes ideales que poblaban su universo, ante el paisaje fantástico de casas blancas, tersas azoteas cuajadas de macetas, místicos campanarios y miradores que otean los horizontes. El sentimiento, el amor apasionado al pueblo andaluz, el más alto exponente de la perfección del artífice granadino y sevillano, brillan en la tela con luz propia, rutilante y envolvente. Arte realista y espiritual, genial bajo todos los conceptos, es, en su género, el dechado más puro de cuanto se propuso expresar nuestro pintor. Todo divinamente concebido y acabado, ofrece con exactitud las características fundamentales de la idea que le había arrebatado el más logrado simbolismo y el compromiso social que había asumido. Tras presidir algún tiempo las sesiones del peculiar Ayuntamiento de Marinaleda, el cuadro fue adquirido por el Estado Español y puede contemplarse en Madrid, en el Museo Nacional Reina Sofía. Hay numerosas reproducciones en carteles y libros que lo analizan. La mejor, a todo color, se encuentra en el libro de su hija María José –también Catedrática de Bellas Artes de la Universidad Hispalense– y su marido, Mirada hacia la luz. Andadura vital y estética de Amalio, del que soy deudor. Fui, con el padre Flores, de los primeros en verlo y en sentirlo, felizmente inmerso en el espacio emocional y creativo del pintor Amalio. Gracias, Antonio que estás en el cielo que pintó tu hermano mayor.

Amalio, Don Amalio García del Moral, admirado y querido por sus compañeros de docencia, pintores y poetas, y por los miles de alumnos y discípulos que gozaron de su enseñanza, desarrolló una brillantísima carrera, culminada como Emérito de la Universidad Complutense (Catedrático de Dibujo de las Universidades de Sevilla y Madrid, Académico de Honor de la Real Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría de Sevilla, multitud de premios y homenajes nacionales e internacionales, Medalla de Plata del Salón Les Arts en Europe , Medalla de Oro de la Universidad Complutense de Madrid, condecorado por el Gobierno de España con la Encomienda de la Orden de Cisneros, miembro del Consejo Europeo de Arte y Estética de Bruselas, etc.). La crítica le tiene en muy alta estima. La Historia del Arte dirá. En cuanto a mí… Para mí Amalio, obviando lo afectivo, era un mago extraordinario: Merlín con boina que, con su pincel-varita, trasformaba cuanto tocaba en belleza y deleite para todos los seres humanos, hermanados en un mundo mejor.
Este año se está celebrando de varias formas el XV aniversario de la muerte de Amalio. Menciono un paseo y un acto: La Sevilla de Amalio, con Gallo de Vidrio, paseo literario en el 88 cumpleaños del Pintor, que murió el 11 de febrero de 1995, y Homenaje al pintor y poeta Amalio, el 29 de noviembre. Este homenaje se ha enmarcado en el XXX Aniversario de la Biblioteca Pública Municipal Rafael Alberti de Camas, en cuya inauguración se montó, en tal mes y día de 1980, una Exposición de Amalio, que leyó, con otros autores de Gallo de Vidrio, varios poemas.


   * Este articulo fue publicado en EL CORREO DE ANDALUCÏA en espacio "Tribuna" el 10 de diciembre de 2010

LA POESÍA FLAMENCA, 9 de noviembre de 2011

JORNADAS UNIVERSITARIAS SOBRE EL COLECTIVO CULTURAL "GALLO DE VIDRIO"

P R O G R A M A

Días 8 y 9 de noviembre de 2012

 

http://ladecom.es/wp-content/uploads/2012/08/d%C3%ADptico_gallo_de_v%C3%ADdrio_terminado_V3.0.pdf

 

* Se emitirán certificados de participación, de créditos y asistencia, de créditos, asistencia y participación o sólo de asistencia.

PRESENTACIÓN LIBRO DE VILLANCICOS de Fernando Rodríguez Izquierdo

R.IR.I [470 Kb]